PROLAPSO RECTAL

Es la salida del recto a través del ano; lo más frecuente es que esto ocurra poco a poco al paso de los años pero a veces ocurre de un momento a otro al evacuar. Se puede deber a una debilidad progresiva de los músculos que sostienen el recto, a una herida antigua en la región, a partos con niños muy grandes o uso de fórceps, o a parásitos en el intestino (gusanos).

El paciente sabe que se le sale el recto, pero tarda mucho en ir al médico por pena y decide empujarlo con sus manos para volverlo a meter cada que se sale. Al principio el recto se sale sólo al ir al baño, pero posteriormente se está saliendo todo el tiempo aún sin pujar. Además, el paciente puede tener escurrimiento de moco, sangrado escaso, estreñimiento, o salida involuntaria de materia fecal y gases (incontinencia).

El diagnóstico se hace solo con ver que se sale el recto, pero es necesario realizar varios estudios especiales para establecer un tratamiento y pronóstico adecuados.

Dependiendo el caso, será necesario realizar algunos o todos los siguientes estudios especiales: rectosigmoidoscopía, colonoscopía, colon por enema, manometría anorrectal, latencia motora de nervios pudendos, electromiografía anorrectal y videodefecografía. Estos estudios permiten determinar la anatomía y la función del ano y recto, lo cual es indispensable para determinar el tratamiento y pronóstico del paciente. Pregunte a su médico cuáles de estos estudios requiere usted, como se hacen y para qué sirven.

Solo en el caso de que la causa sea por parásitos (gusanos), la enfermedad se pude curar con medicamentos. Para todos los demás casos se requiere forzosamente de cirugía.

Existen varios tipos de cirugía para este problema; en algunos casos la cirugía se hace a través del recto y en otros, a través del abdomen, tanto por cirugía tradicional como por cirugía laparoscópica. Pregunte a su cirujano cual es el procedimiento que requiere su caso particular, en qué consiste y sus riesgos.

Entre más tiempo pase, el problema será más grave. Debido a la salida constante del recto, los músculos del ano quedan muy débiles (“aguados”) y los nervios muy “estirados”, por lo que el paciente tendrá incontinencia fecal irremediable. Otra complicación es que el recto se puede quedar atorado afuera sin poderlo volver a meter, lo que poco a poco ocasiona que no llegue la sangre adecuadamente y mucho dolor; éste problema requiere tratamiento urgente antes de que el recto se pudra y/o perfore.

Acuda a consulta con un médico especialista en Coloproctología debidamente certificado, para tener un diagnóstico de certeza y tratamiento apropiado.