CUCI y ENFERMEDAD DE CROHN

¿Qué es el CUCI y la Enfermedad de Crohn?

La Colitis Ulcerativa Crónica Inespecífica (CUCI) y la Enfermedad de Crohn, son llamadas, en conjunto, Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Son enfermedades autoinmunes, es decir, enfermedades en las que el cuerpo de la persona se ataca a si mismo. Son enfermedades controlables pero NO SE PUEDEN CURAR. Su diagnóstico y tratamiento es muy complejo, por lo que debe ser realizado por un especialista.

CUCI y Enfermedad de Crohn

No se conoce la causa exacta. Se sabe que existe “algo” que lastima al colon (alergias a alimentos, herencia familiar, alteración genética, alteración de las bacterias normales del intestino, etc.) ocasionando que el cuerpo trate de eliminar a ese “algo” pero produciendo una reacción muy agresiva que sólo ocasiona que el cuerpo se dañe a sí mismo de forma incontrolable si no se trata adecuadamente.

La Colitis Ulcerativa (CUCI) es una enfermedad que sólo afecta el intestino grueso y se caracteriza por inflamación intensa, úlceras y sangrado; en esta enfermedad, primero se afecta la parte final del intestino grueso (recto) y, posteriormente, la enfermedad “va subiendo” hasta abarcar todo el colon. Por su parte, la Enfermedad de Crohn es un padecimiento en el que se tienen segmentos de zonas sanas alternados con zonas de inflamación a lo largo de todo el tubo digestivo (desde la boca hasta el ano).

Además de afectar el aparato intestinal, ambas enfermedades pueden afectar las articulaciones (artritis y rigidez incapacitante), la piel (nódulos, enrojecimiento y gangrena de la piel), el hígado y vías biliares (cirrosis hepática y estrechez de las vías biliares que puede ocasionar cáncer), los ojos (dolor, inflamación, enrojecimiento, disminución de la vista e, inclusive, ceguera), la sangre (coágulos en la sangre) y la boca (úlceras). A todo este conjunto de síntomas se les llama Manifestaciones Extraintestinales y NO TODAS LAS PERSONAS LAS VAN A DESARROLLAR.

En CUCI el síntoma inicial es diarrea abundante, sangrado (escaso o francamente abundante), distensión, dolor abdominal y fiebre. En la Enfermedad de Crohn, el síntoma inicial puede ser una o varias Fístulas Anales (las cuales pueden aparecer hasta 10 años antes que los otros síntomas). Posteriormente, el síntoma más característico es dolor abdominal, distensión, pérdida de peso, fiebre, formación de abscesos intraabdominales, fístulas intestinales (comunicaciones anómalas entre diversas partes del tubo digestivo y otros órganos), estenosis (estrechamiento del tubo digestivo que ocasionará obstrucción intestinal) y ocasionalmente sangrado (escaso o francamente abundante). Ambas enfermedades pueden ocasionar síntomas tan severos que pongan al paciente realmente grave y necesitar de hospitalización, e inclusive ocasionar la muerte.

Si lo son. Si el paciente no recibe tratamiento adecuado puede complicarse la enfermedad (lo que ocasionará tiempos prolongados de recuperación, varias hospitalizaciones, altos costos, alterar dramáticamente la calidad de vida, quedar severamente incapacitado e inclusive morir). Además es muy frecuente que un paciente mal tratado tenga desnutrición severa (con la consiguiente afección de muchos otros órganos que no afecta directamente la enfermedad). Si se trata a tiempo, podrá vivir una vida prácticamente normal.

Después de 10 años de padecer CUCI y 20 años de padecer Enfermedad de Crohn, sobre todo si estaban mal controladas, los pacientes tienen un riesgo 20 veces mayor de padecer Cáncer de Colon que las personas sin esta enfermedad.

En el caso de CUCI, de forma inicial es necesario realizar una rectosigmoidoscopía con toma de biopsias para confirmar el diagnóstico y observar la gravedad de la inflamación del colon; más adelante será indispensable realizar una colonoscopía para determinar la extensión de la enfermedad. Además, se realizan exámenes de laboratorios para determinar la gravedad de la enfermedad. Su médico le puede recomendar realizarse otros estudios para una valoración completa. 

El diagnóstico de Enfermedad de Crohn es bastante más difícil. A diferencia del CUCI, la biopsia no es suficiente para establecer el diagnóstico. Es necesario un interrogatorio dirigido, una revisión física minuciosa,  realizar varios estudios de laboratorio y una exploración cuidadosa de todo el tubo digestivo y otros órganos  (por lo que los estudios pueden ser varios de acuerdo al caso: endoscopía, colonoscopía, colon por enema, tránsito intestinal, radiografías, tomografía, ultrasonido, etc.).

Hay varias opciones de tratamiento que se indican de acuerdo al caso y puede ser a base de supositorios, enemas, pastillas (mesalazina, esteroides o inmunomoduladores) o inyecciones (terapia biológica). En algunos casos puede ser necesario hospitalizar al paciente y administrarle sueros y medicamentos por la vena. Los casos más graves pueden necesitar cirugía. Es necesario que platique con su médico para que le pueda dar una explicación más detallada de éstos tratamientos.

Una persona bien tratada difícilmente tiene complicaciones por estas enfermedades, por lo que es muy importante no abandonar la terapia. Por otra parte, una persona sin tratamiento adecuado (sobre todo si tiene Enfermedad de Crohn), necesitara, en promedio, 20 cirugías durante su vida, con lo que acabará con una seria afectación a su calidad de vida y muchas veces incapacitado para trabajar o valerse por si mismo. 

Ésta opción de tratamiento consiste en inyectar una substancia (anticuerpo) que evita que el cuerpo produzca las substancias que dañan al colon (factor de necrosis tumoral). En la actualidad hay dos medicamentos disponibles para éste fin: Infliximab (REMICADE) y Adalimumab (HUMIRA). 

En el caso de CUCI, es una de las mejores opciones para los casos en los que no hay una respuesta satisfactoria a los medicamentos convencionales. Para la Enfermedad de Crohn es la mejor opción de tratamiento y, de ser posible, debe ser el tratamiento inicial.

La mayoría de los pacientes que usan éste medicamento mejoran de forma impresionante y obtienen una excelente calidad de vida. El principal inconveniente es que su precio es elevado de forma inicial (aunque a la larga sale más barato).

Una vez que la enfermedad ha aparecido ya no se puede curar, sólo se controla. No obstante, hay pacientes que tienen tan buen control que no presentan síntomas en muchos años o que sólo presentan molestias mínimas ocasionales. Usted debe de pensar que ésta enfermedad es como la Diabetes o la Hipertensión, es decir, requiere de control de por vida y, si se cuida adecuadamente, no tendrá ningún problema.

Eso es muy variable y depende de cada caso en particular. Al principio se requieren revisiones frecuentes hasta que el problema se ha controlado y posteriormente, de acuerdo a cada caso en particular, se requerirán revisiones principalmente mediante estudios de sangre cada 3, 6 o 12 meses. La colonoscopía no suele repetirse una vez que se tiene el diagnóstico a menos que la situación lo amerite, pero  una vez que el paciente tenga 10 años con la enfermedad se debe realizar de forma anual AUNQUE NO TENGA MOLESTIAS.

Hablando de CUCI, necesitan cirugía aquellos pacientes que no responden al tratamiento médico, aquellos que están empezando a desarrollar cáncer y en casos de pacientes hospitalizados muy graves. La cirugía consiste en quitar todo el colon y el recto, fabricar un nuevo recto con el intestino delgado y restituir la continuidad del intestino (Proctocolectomía Restauradora con Bolsa en J). Como la CUCI sólo afecta el colon y el recto, ésta cirugía CURA la enfermedad. La mayoría de las alteraciones que se hayan ocasionado en otros  órganos del cuerpo mejoran, pero ya no se recuperan completamente.

Si usted necesita la cirugía y no se opera, los síntomas continuaran, se agravarán, se presentará una complicación mayor o se desarrollará finalmente un cáncer en el colon. Todas estas situaciones le pueden costar la vida.

Si. Los pacientes que se someten a este tipo de cirugías tienen evacuaciones aproximadamente 4 veces al día. Aunque el periodo de convalecencia es tardado, una vez que se haya recuperado, su vida mejorará notablemente dado que todos los síntomas intestinales desaparecerán (diarrea, dolor y sangrado) pues al haber retirado todo el colon ya no se pude enfermar ni producir cáncer, es decir, SE CURA la enfermedad.

Deben realizarse revisiones periódicas para revisar el “nuevo recto” y verificar que no haya alguna complicación. Su médico le indicará cada cuanto tiempo es conveniente que se realice las revisiones, aunque lo más recuente es que sea cada 3 meses durante el primer año y después de forma anual mientras no se presente ningún problema.

A diferencia del CUCI, donde la cirugía es una posibilidad latente, en la Enfermedad de Crohn siempre se buscará tratar de evitar la cirugía NO cura la enfermedad y puede ocasionar varias complicaciones a la larga. Como mencionamos, la Enfermedad de Crohn afecta todo el tubo digestivo (desde la boca hasta el ano), por lo que la única manera de curarlo con cirugía sería quitar todo el tubo digestivo y eso, obviamente, no se puede hacer. La cirugía sólo está indicada para tratar complicaciones de ésta enfermedad (estenosis de colon, obstrucción intestinal y afecciones importantes del ano y recto). 

 
El tratamiento de la enfermedad perianal en la Enfermedad de Crohn (Fístulas y  abscesos) puede ser difícil y, dado que esta enfermedad no se puede curar completamente, los objetivos son evitar la reaparición de abscesos (para que no haya dolor) y evitar la incontinencia. Realizar muchas cirugías a nivel anal conducirá a la lesión permanente e irreversible de los músculos del esfínter anal, con la consiguiente incontinencia anal incurable.

Acuda a consulta con un médico especialista en Coloproctología debidamente certificado, para tener un diagnóstico de certeza y tratamiento apropiado.