ABSCESO ANAL

Diferencia entre Absceso Anal y Fístula Anal

El Absceso Anal es una infección súbita, severa, muy dolorosa y sumamente peligrosa que se desarrolla en unos cuantos días y si no se atiende rápida y correctamente puede ocasionar serias complicaciones e inclusive ocasionar la muerte del paciente; por tanto ES UNA URGENCIA. La Fístula Anal es cuando un absceso se reventó pero pasan las semanas o meses y la herida nunca cicatriza completamente y persiste con salida de pus, líquido o sangre; por tanto, es muy incómoda pero NO ES UNA URGENCIA.

Es una colección de pus que se origina desde las glándulas de adentro del conducto anal y que avanza hasta alcanzar la piel alrededor del ano (perianal) o se disemina en espacios profundos alrededor del recto. Esta enfermedad ocurre por pura mala suerte, pero es mas frecuente en hombres que en mujeres, y mas cuando la persona ingiere poca agua, frutas y verduras. Se caracteriza por dolor anal que es más intenso conforme pasa el tiempo y, en algunos casos, fiebre.

Lo mas importante es un buen interrogatorio. El paciente refiere tener unos días con dolor anal cada vez más intenso y antes de eso no sentía ninguna molestia. A veces se toca una bolita afuera del ano y a veces no. Muchos pacientes no pueden evacuar por la presión que sienten dentro del ano. En los casos mas avanzados y después de varios días, se presenta fiebre.

Al momento de revisarlo, frecuentemente se puede observa una bolita blanda pero muy dolorosa y la piel roja. El tacto rectal solo se realiza cuando no se ve nada y se sospecha de un absceso interno. En casos muy especiales, se necesita realizar un ultrasonido endoanal de 360º o una Resonancia Magnética para determinar la extensión de la infección.

Es posible que un absceso se reviente sólo, pero generalmente es un proceso mucho más lento que si un médico lo abre para sacar su contenido. Además, es posible que el absceso no se reviente y que la infección sea tan grande que afecte ambos glúteos y los genitales, pudiendo ocasionar gangrena de estas zonas, sobre todo en pacientes diabéticos. Es importante que usted sepa que los antibióticos no funcionan en los abscesos sin abrir porque se inactivas con la acidez del pus.. Por lo tanto, lo recomendable es que usted busque atención médica lo más rápido posible.

Un absceso anorrectal requiere forzosamente de abrirlo para extraer el pus. Si se abre de forma errónea o en un sitio inadecuado, la enfermedad sigue avanzando y puede producir varias complicaciones futuras. Un médico especialista en coloproctología tiene más experiencia que otros médicos para determinar el sitio y forma adecuados. Dependiendo de las características del paciente y el absceso, esto puede realizarse en el consultorio o en quirófano. Además de extraer el pus, se debe retirar la glándula enferma dentro del ano y cerrarla para evitar que la materia fecal siga infectando la zona.

Como se comentó mas arriba, un absceso que no se drena puede seguir avanzando hasta que sea una infección tan severa que ocasione gangrena en los glúteos y genitales (Síndrome de Fournier), pudiendo llegar hasta el abdomen, e inclusive, ocasionar la muerte del paciente. Los pacientes que están en más riesgo son los diabéticos, pacientes con VIH, los que utilizan esteroides (cortisona) o los que tienen más de 1 semana con el problema.

La enfermedad es, por mucho,  mas peligrosa que la cirugía. La cirugía es, en la mayor parte de los casos, muy rápida y sencilla. Entre mas avanzado sea el problema, mas difícil es la cirugía. Los riesgos principales son sangrado, persistencia de la infección y lesión de los músculos anales si el médico no lo realiza de forma adecuada (lo que ocasiona incontinencia anal).

El dolor disminuye de forma impresionante e inmediata al término de la cirugía. Además, habrá salida de pus o líquido por varios días hasta que cicatrice. Después de la cirugía, usted deberá tomar abundante agua y seguir una dieta rica en frutas, verduras y suplementos de fibra, además de cuidados generales sencillos, analgésicos y reposo relativo (no en cama). Su cirujano le informará de algunas otras medidas especiales que usted requiera de acuerdo a la cirugía que le haya realizado.

La probabilidad de controlar la infección con la cirugía y evitar su propagación y complicaciones es muy alta, cercana al 100%. No obstante, un gran porcentaje de los pacientes con absceso anal desarrollaran, al paso de las semanas, una Fístula Anal. En concreto, se el absceso se deja a que reviente solo, el riesgo es del 80%, si el médico revienta el absceso solo por fuera del ano, el riesgo es del 60% y, si el médico revienta el absceso por fuera y además retira la glándula enferma y la cierra por dentro, el riesgo es del 35%.

Acuda a consulta con un médico especialista en Coloproctología debidamente certificado, para tener un diagnóstico de certeza y tratamiento apropiado.